OTRO QUE ESCRIBE

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martes, 17 de enero de 2012

Charlas con Lobo Alpha: Compañeros intelectuales




-          Cualquier nación poderosa de la Historia ha definido su superioridad en términos morales. Algunos las llevaron a aptitudes genéticas o de descendencia, pero la fuerza básica está en la superioridad moral- El Lobo arranca el tema mientras en la mesa discutíamos la incorporación de Trezeguet a River y del Pelado Silva a Boca.

Antes la charla había pasado por la amenaza al planeta que representa el imperialismo americano, las reflexiones de Fidel Castro al respecto, la salud de Cristina y el odio gorila y el lomo de Jessica Cirio.

En fin, más allá de la gravedad de ciertos temas tratados, nada levantaba el nivel de una charla entre amigos y colegas.

Sé que al Lobo esto le molesta. Es como si sintiese que la levedad de la vida comparada contra la Historia humana, requiere de compromiso de existencia a cada instante.

Tantas veces lo veo reflexionar y tantas veces entiendo el origen de nuestra amistad.

Usaría el sabio termino romano de GRAVITAS. Gravedad en el sentido del alma humana y no de las leyes físicas que enunciaba Newton

Gravedad es tomar seriamente los aconteceres, los días en su movimiento eterno de dispersión y ensamble así como las alegrías y los dolores en su unicidad.

Lo opuesto a esta teoría de la ligereza, de la new age, del relajo espiritual de los gurúes , los ashram y la vuelta eterna a la infancia como esencia real del ser humano.

-          Lealtad, austeridad, y  responsabilidad. Ese es el concepto de gravitas,  el concepto de la habilidad moral que da superioridad- sus manos giran desde adentro hacia afuera en el gesto habitual que le sale cuando esta desarrollando una idea.

-          Bueno la historiografía romana, creo que exagero en ese punto. No porque esos valores no fueran considerados, sino porque se los otorgaron a personas como Quincio Cincinato en situaciones que no son del todo sostenibles desde los datos que se cuentan, como su segunda dictadura – el que habla es Norberto Di Veglio un amigo de años que enseña Historia en la universidad y milita en Carta Abierta

También están en la mesa el Colorado Lencinas, Eleodoro Booth y Esteban Lacunza.

Todos militantes de los 70, y hombres comprometidos con el destino del país. Quizás es por eso, que en ese contexto de compañeros, de pares, el Lobo siente que debe hablar de valores de construcción colectiva. De conceptos que exceden al Cowboy y dan paso al Eternauta.

-          De todos modos yo sería harto cuidadoso en conceptos de superioridad moral ya que sabemos en qué devienen- acota Eleodoro mientras se peina con el índice y el pulgar sus bigotes.



-          Entiendo amigo Booth el punto que planteas, pero dejame explicar algo más el mío. Todo proceso de cambios debe modificar las bases de las relaciones que impiden ese cambio. Esa es la base de una revolución. Pero los que llevan a cabo tamaña transformación deben tener una guía que no los aparte del camino y una fuerza espiritual que los ayude a derribar barreras. Para eso los conceptos de trascendencia son fundamentales. Y los términos morales no son una cuestión menor.



-          De acuerdo –dice Esteban Lacunza mientras se sirve Merlot. La ausencia de esos términos morales en el imperialismo norteamericano los lleva a que sus argumentos sean cada vez más patéticos y que pierdan constantemente soporte en la sociedad americana. Pero mira Lobo que todavía tienen las armas…

El Lobo asiente y levanta levemente su mano izquierda como pidiendo un instante. Está terminando de masticar un pedazo de entraña que no creo que le impida seguir hilvanando sus ideas aunque por el momento, si, expresarlas.

-          No creo que el Lobo se esté refiriendo a que la fuerza espiritual suplante a la material. Sino que ambas son necesarias y si bien parece algo obvio, la propia Historia y la experiencia actual muestran que no siempre esto se entiende en toda su extensión.



Ahora el trozo de entraña parece estar en el sitio adecuado:

-          Exacto, como dice Loyola mi punto es que la causa nacional, tal como se desarrolla ahora requiere de acciones practicas, de habilidad y conocimiento por un lado y de ideas y valores por el otro. Cuando se produjo la derrota de la 125, Nestor tomo la bandera de dar la discusión en el medio de la derrota. Fue de esa discusión donde resulto claro que no había un problema de “como se transmitia el mensaje” sino que directamente NO SE TRANSMITIA NINGUN MENSAJE. El espíritu ejecutor, eficientita había reemplazado el de la idea y la trascendencia.



-          Martin Lousteau era tan bueno como Galasso-dice Booth y sonríe haciendo que su rostro parezca el de un mandarín bondadoso.



Lacunza que está sentado a la izquierda del Lobo , coloca su mano izquierda sobre la derecha del Lobo y mirándonos a todos dice:



-          Existe actualmente una discusión en la que participan varios, digamos, intelectuales –hace un gesto como diciendo “a falta de mejor definición”- que ronda sobre la igualdad. Eso nace de una de las consignas del gobierno que habla siempre de inclusión y de igualdad. En esas consignas, que las enumera claramente Cristina, se plantea un objetivo que es la igualdad de los argentinos, pero no los caminos y los contratiempos que esa búsqueda implica. Más bien se espera que aparezcan y se actuara en consecuencia. Entiendo Lobo, que lo que decís es que ese mediatismo o tacticismo que es virtud y debilidad del kirchnerismo tiene que reemplazarse por los valores morales que sean el soporte de las ideas.



-          Eso es una discusión que considero valida y necesaria. Toda la restante cháchara entre Carta Abierta, Plataforma 2012 y Argumentos es de tanta importancia como las declaraciones de Feinmann a La Nacion: terminan sirviendo para dar explicaciones sobre sí mismas y no para abrir una discusión rica.

Lencinas que había permanecido callado en esta parte de la charla dice entonces:

-          La “sintonía fina” es ejecución. Eficiencia. Gerenciamiento en el sentido positivo de la palabra. Pero no convoca a la acción.



-          Exacto , un Estado no solo es “bobo” si sirve a las multinacionales. También lo es si lo que hace es denunciar atropellos monopólicos y no toma medidas de cambio mas alla de la legalidad establecida. Que como es obvio es soportada por jueces que son parte de ese esquema de poder.



-          ¿Critico con el kirchnerismo, Lobo?- pregunta, como empuando Esteban

-          Lacunza



-          Sabes de qué lado peleo. Pero miremos los problemas que tenemos y pensemos las mejores soluciones. Para pensarlas hace falta cabeza , corazón y coraje. Y el rio por donde navegan esas barcas es el de los valores trascendentes, los de la construcción colectiva por encima de los personales. De quienes estamos en esta mesa, Loyola y yo somos los dos únicos que no podríamos ser llamados intelectuales



Lacunza y Lencinas hacen un gesto de desacuerdo, pero el Lobo levanta su mana izquierda pidiendo una pausa:

-Somos armadores. Organizadores. Ese es el lugar que hemos elegido siempre. Pero ustedes producen en el terreno del pensamiento .Investigación periodística, Historia Nacional, historia del movimiento obrero, pensamiento político, sociología marxista…

Entonces el punto es que ayuden a elevar el nivel de la discusión debatiendo hacia adentro y no distrayéndose en rencillas con personajes menores como Sarlo o ese tipo de runfla.



Booth saca una agenda en la que anota cosas que le parecen útiles, desde frases e ideas hasta lo que debe comprar para la cena, pero veo que está buscando páginas atrás y al encontrar la que buscaba, vuelve a mirarnos con su sonrisa de mandarín y lee:

-          “El individuo ha luchado siempre por no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas a menudo te encontraras solo y muchas veces con miedo .Pero ningún precio es demasiado alto por ser uno mismo.” . Eso dice el amigo Friedrich Nietzsche y los que nos consideramos injustamente intelectuales adherimos a ese espíritu.



-          No creo que la búsqueda de uno mismo este en contradicción con la construcción colectiva, o contra el espíritu gregario. Ser parte del movimiento nacional es algo más complejo que ser parte de tal o cual “colectivo” como gustan llamar ahora a cualquier grupo de ideas .Pero sin duda mas rico





El Lobo levanta la copa y todos lo seguimos.

Nuestra individualidad nos conduce. Somos cada uno un ínfimo corte en el espacio y el tiempo pero alrededor de eso se construye cada vida.

Pero hay algo más. Siempre vemos algo mas allá de nuestro metro cuadrado y eso nos lleva a la pertenencia, a la transmisión, a los ideales.

También nos lleva al robo, a la avaricia, al desprecio del otro y a la violencia para poseer.

No creo que sea demasiado pedir un compromiso que exceda el propio ombligo, ni elaborar y producir ideas que no sean solo autojustificaciones de las propias miserias y cobardías.

Di Veglio le señala al mozo la botella de Merlot vacía indicándole que es prudente traer otra.

Es la cuarta y somos seis.

De modo que la charla continuara sin dudas, como la discusión que se viene

sábado, 7 de enero de 2012

Charlas con Lobo Alpha: Que se vayan todos…!!!

 

- Buen fin y mejor principio !!-vocifera Ernesto mientras saluda con su mano cargada de enormes dedos a un transeúnte que va por la vereda de enfrente

Estamos en la esquina de Roosevelt y Monroe, en el corazón de Villa Urquiza

Ernesto nació en "VillUrca" hace 63 años y es un bailarín excepcional de tango como corresponde a alguien que frecuenta con orgullo al club SunderLand

Su frente esta arrugada, no tanto por los golpes de la vida, sino por un gesto

repetitivo que lo lleva a elevar las cejas, abrir sus grandes ojos marrones y poner sus labios en posición de silbar.

- Puuucha !! Sabes Loyolita cuanto hace que no veo a ese cristiano !!

Se limpia los dientes pasándose la lengua groseramente por ellos.

Luego escarba el espacio que existe entre sus dos dientes incisivos superiores con el canto de la uña de su meñique

Entonces toma otro puñado de maníes y con la boca llena de ellos exclama :

- Ese era igual que yo, antiperonista hasta la médula y ahora si la tocas a Cristina te boxea!!- Y lanza una carcajada en la que vuela su bonhomía y la piel de algún maní

Conocí a Ernesto durante los finales del 2001 y el primer semestre del 2002. En esa época dividía mi tiempo trabajando en Brasil para un proyecto de software y las asambleas barriales de Villa Urquiza que se hacían enfrente de este café. El “Café de la U"

Ernesto en esa época ya llevaba tres años trabajando en un remis de su propiedad

- Soy un busca - me decía. mientras la amargura se filtraba por sus pupilas y ponía en su rostro un seriedad que hería por su fiereza y más que nada por su desubicación en esa cara.

Una cara acostumbrada a sonreír.

Durante 25 años había trabajado- "sin faltar un puto dia"- en la Phillips, en el barrio de Saavedra en el límite con la General Paz.

Y en 1999 lo despidieron. Y, si hay personas que nacen después de los 40 o los 50, Ernesto fue uno de ellos.

Durante los agitados, angustiantes y, por eso mismo, hermosos días de fines del 2001 y todo el 2002, Ernesto paso de ser un representante del "ala derecha de los taxistas" a un asambleario democrático, incisivo que aprendió la palabra humildad.

Dejo de ser ese estereotipo de idiota porteño que siempre se siente seguro lamiendo las suelas de la clase alta y desdeñoso cuando esta cerca del humilde, del criollo, del "cabeza".

Ese estereotipo que tan bien representan ciertos taxistas que aman opinar igual que como ellos creen que opina ese caballero o esa dama que transportan: Una especie de Susana Giménez, Gonzalez Oro o Chiche Gelblung.

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En esas asambleas más que elegir la democracia directa- como teorizaban algunos europeos que se acercaban a ver el “fenómeno” - quizás cada uno de nosotros se consolaba y se animaba viéndose al lado de su vecino. De su igual

Y esa igualdad nacía de las más duras condiciones que la vida nos propone y de la que salimos mejores si seguimos a pie firme.

La privación, la incertidumbre, la angustia y la adrenalina eran maestros que todos los días tocaban con sus temas a esos ciudadanos de clase media que veían moverse el planeta bajo sus pies.

Y esa igualdad generaba el más noble, según mi modesta opinión, de los sentimientos humanos: La solidaridad

Y Ernesto traía en esos días la escuela solidaria que tantos porteños aprendieron en sus hogares maternos, en esos barrios de buena gente que solo por la fuerza irrefrenable de la propaganda, las derrotas populares y las humillaciones termino creyendo que la palabra del enemigo era su palabra y que el Leviatán debía reemplazar la imagen del Jesús Crucificado.

En la esquina siguiente a la que estamos ahora, en Pacheco y Roosevelt , Ernesto con la ayuda de unas vecinas y vecinos preparaba todas las noches ollas enormes con sopa, puchero o polenta y eso se repartía como mana para los hombres ,mujeres y niños que venían a “cartonear” desde San Martin, José León Suarez y otros barrios del conurbano,

Y Ernesto movía un enorme palo de escoba que actuaba como cucharon, daba órdenes para agregar fuego por aquí o poner mas choclos en aquella olla.

Parecía el capitán de un barco, No de uno que se hundía sino de uno que luchaba con ese maravilloso empeño que a veces ponemos las personas para llegar allá, donde habitan nuestras esperanzas, la maravillosa tierra de Utopía.

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Estamos sentados en una mesa, en la vereda del bar.

Es un hermoso día de Diciembre y la fecha nos lleva compartir una copa por el fin de año,-

- Allá ves en la otra esquina – le indica al Lobo - Allá preparábamos las ollas- y sus ojos se quedan mirando esa esquina buscando algo que ya no esta.

- Y venían los pibes y las madres y morfaban. Sabes que polentas y que pucheros preparaba ¡!- Y sus cejas se elevan y pone su boca como para silbar

- Es notable como surgía la solidaridad en esos días. Como se armaban ferias de trueque, ollas populares, economías básicas para cambiar un servicio que se necesitaba por otro que se podía dar- acota el Lobo

El también tiene la mirada perdida sobre la esquina de Pacheco y Roosevelt. Seguramente esta reflexionando también sobre un año que no fue el mejor para él.

- Mis recuerdos personales de esa época me traen a la memoria ese espíritu igualitario y operativo. Algo así como: Vamos a hacerlo por nosotros mismos.

- Y muchas veces he reflexionado sobre eso Ernesto- le dice mientras le convida un cigarrillo, algo que habla del espíritu de la charla ya que el Lobo no es afecto a convidar de sus cigarrillos.- No alcanza nunca con el empuje o la iniciativa individual por mas que se fomente a partir de la solidaridad y el espíritu social. Parece que los humanos necesitamos estructuras más fuertes, naturalmente conducidas por otros humanos.

Cuando se gritaba:

Ohhh…

que se vayan todos,

…que no quede

ni uno solo!!!

…salía la rabia primaria. El enojo vital de aquel que no se rinde pero que esta despechado. Desolado. Sin respuestas

Y luego se buscan respuestas. Siempre necesitamos respuestas. Para la acción o para quedarnos en paz. Siempre respuestas.

- La reflexión vale tanto para hoy como para diez años atrás. Creo que nos equivocamos Ernesto si creemos que se llego a la cima.Si relajamos nuestras demandas y expectativas vamos a la lona

La frase el Lobo no es casual. Ernesto enseña boxwo desde hace años en el barrio. En otro club mítico, el Rio De La Plata-

- Usted entrena boxeadores amateurs, verdad? Si usted ve que su pupilo esta ganado una pelea. ¿Le dice que se relaje o le dice que la termine?

- Que la termine ¡! – Ernesto pronuncia la frase levantando sus hombros como indicando una obviedad

- Entonces acá es lo mismo, Ernesto, Porque si el otro se levanta o se despabila, nos va a querer cagar a piñas

Ernesto levanta las cejas y con su trompa lista para silbar dice: - Mieeerda… mejor no dejarlo hablar a usted, Lobo, ¡!.

Se sirve mas vino, un Merlot riquísimo que el dueño afirma tener escondido desde aquellos días de inicio de siglo.

Aunque Ernesto dice que es mentira y que seguro es de hace un par de años.

- Este siempre fue un culo roto igual que el viejo.

No podemos desmentirlo. Pero el vino es realmente rico y con cuerpo y el queso Mar Del Plata lo acompaña.

En la esquina de Pacheco van llegando los cartoneros.

Eso, por ejemplo, no cambio desde ese final trágico de la contrarrevolución neoliberal

Y aunque ya no necesitan de ollas populares para tener comida, su trabajo y las condiciones en las que lo hacen nos hacen tener presente que el rival está ahí.

Delante nuestro, y que como un boxeador hambriento de gloria va a pelear hasta el final.

Hasta que uno de los dos caiga.

Entonces pensamos que tenemos mucha tarea por delante, y que el grito de “que se vayan todos” fue solo un hito.

Un momento en la vida en el que la rebelión ayudo a superar el desanimo, pero no cristalizo en lo que enunciaba.

El camino que hoy esta abierto nos pone felices frente a todo lo que se avizoraba para el pueblo en eso días de principios de siglo.

Pero es eso. Un camino a recorrer que será una estela en la mar a medida que lo transitemos y sepamos hacer de cada paso una construcción.

Que se vayan todos!!.

Si ¡

Que se vayan los fantasmas

Y el aroma ocre del hambre

Que se vayan los rastacueros

Y los que quieren parecer lo que no son

Solo para sentirse cerca de sus amos

Que se vayan los que dicen mentiras

Por ejemplo, nosotros mismos

Cuando no tenemos el valor de enfrentar la verdad

Que se vayan todos

Los que arrugan

Los que asesinaron

Los que traicionaron al pueblo

Los que entregaron los derechos obreros

Que se vayan los que no quieren la lluvia

El mate bajo un techo de chapa

La siesta a la sombra de un árbol

O el asado con quienes queremos

Que se vayan los que no se sientan de esta tierra

Porque los que estamos aqui, la amamos

La cuidaremos

Y haremos de ella el lugar digno para nuestros hijos,

Y los hijos que de nuestros hijos vengan

Ernesto levanta su copa y brindamos.

Alguna vez les contare cuando Ernesto me entrenaba para torneos de kick boxing. Pero eso seguramente será en otra charla con el Lobo Alpha