OTRO QUE ESCRIBE

OTRO QUE ESCRIBE

domingo, 28 de agosto de 2011

Nini Marshall: In Memorian sin mayor trascendencia

Nini Marshall: In Memorian sin mayor trascendencia


Mi madre siempre admiro a Nini Marshall. Sentía por ella una admiración y un afecto al que mi madre no es proclive.
De esa admiración, nació muchas veces mi interés por esa mujer , por entender como era una mujer que tuviese un humor tan notable. Tan profundo y rico y tan extremadamente alejado de la ironía neurótica de Maitena o las obviedades faltas de gracia de Gabriela Acher.
"Pobre Pascual, flor de zapatero... Ay, yo me quedé hecha un yelo cuando me dijeron que había muerto. Le tenía tanto afeto. Pa’ mí era más que un zapatero. Pa’ mí era una madre... Ya ven, me vine al velorio como estaba, de espor. Disculpenmé, apenas pude traerme a los chicos para que vieran un velorio, que nunca habían visto. Y están ahí, fasinados con el muerto... “
Nació cuando nacía el siglo XX. El siglo igualado al cambalache al que se refería Discépolo sin dar mayores precisiones históricas. Porque a mi entender, el cambalache al que se refería el entrañable Enrique Santos no difiere demasiado de otros cambalaches históricos que me imagino existían en la época del Imperio Romano, La revolución Francesa o el imperio de Genghis Khan.
Pero volvamos a la magnífica mujer de “Mujeres que trabajan” y “Navidad de los pobres”. 
Catita nació para el resto de los mortales en la primera de las películas que menciono y en realidad tenía un nombre mágico : Catalina «Catita» Pizzafrola Langanuzzo.
Cuando uno la ve a Catita en acción, recuerda esas reflexiones posteriores de nuestro querido Arturo Jauretche sobre el guarango y el tilingo. Pero ella es profundamente guaranga. Es decir es contestataria. Produce su cultura con orgullo.

Pobre don Pascual. ¿Y cómo fue? Redepente, de un ataque sincopado. Se acostó vivo y se dispertó muerto. Ay, qué triste morirse sin avisar. Morirse de incónito... Se le cortó la digestión después de comer. Por eso digo: es mejor hacer la disgestión antes de comer... Ay, pobre don Pascual, lo enterramos esta tarde... No, no pusieron el aviso fúnebre en el diario porque le dijeron que le cobraban trescientos mil pesos el centímetro, y como el finado medía un metro ochenta, calculen. (...)

Pero para que pudiésemos ver a esa Catita de Mujeres que trabajan o Mujeres que bailan, ella tuvo que nacer. Tuvo que existir en la mente Niní y en su enorme capacidad histriónica. Tuvo que existir un modelo, una persona o varias de ellas que alimentasen esos comportamientos, y esa alma simple que Catita representaba y nos transmitía.
“…La que no vino al velorio es la Gladys, la que tuvo un desengaño con el novio. Sí, hace años tuvo un desengaño con el novio, pero el desengaño ya está grande, ya va al colegio…”
 Entonces siento que ella pudo llegar en sus sentidos y en su piel a incorporar a otro de modo tal de generar una vida nueva a través de su personaje. Y esa sensación me produce admiración al ver asimismo que lo que ella crea al ponerse en el lugar del otro, hace que yo sienta al otro…y la desconozca a ella.  
Cuando intento escribir solo puedo crear a partir de historias auto-referenciales. Quizás el personaje no sea yo, pero son parte de mi vida, parte de mis ideas o de lo que yo soy íntimamente.
En cambio ella, la encantadora Cándida, la querible Catita o sea Niní, podía penetrar otras almas y ponerse esas almas en su propio cuerpo. Y eso me maravilla. Quizás eso hagan los verdaderos actores y por eso a aquellos que reconocemos como tales, los amamos.
“…El domingo fuimos al cine. Como no conseguimos entradas, nos fuimos al cementerio, a visitar las tumbas, y pasamos una tarde en contato con la naturaleza. Una naturaleza muerta, claro... Había cada tumba... Estaba la tumba de Filemón García, el mago del mandoneón. Tenía encima un mandoneón pedestre, o sea de piedra, y esta espresión: ‘En este mundo tocaste el mandoneón
cuando te sorprendió la negra parca.
 No te aflijás, querido Filemón,
porque en el otro mundo tocarás el arpa’.
¿Se acuerdan de Filemón? Cómo tocaba ese istrumento, día y noche. En el barrio le decían gusano porque tenía podrida a toda la manzana…”
Si pienso que ella perdió a su padre cuando tenía dos meses, que se separo de su esposo porque era un jugador enfermo, siento una necesidad masculina de protección. De brindarle cuidado a esa abuelita que vi personalmente una vez en la Avenida Corrientes a los inicios de los ’80.
Pero ese cuidado ella no lo necesito, seguramente, porque su alma fue lo suficientemente robusta como para hacer humor sobre la muerte y una visión cínica  sobre La Parca.
“…Cuando llegué al centro de espiritistas ‘Alma Centena’, que dirige el doctor Sensafiore, el salón de atos, o sea, el comedor, estaba escuro. Y alrededor del trípoli, o sea, la mesa de tres patas, los clientes de los espíritus se tocaban la punta de los dedos para producir la corriente manética que le dicen... El doctor Sensafiore dijo: ‘Si hay un espíritu presente, que dé un gorpe. Si no hay ninguno, que dea dos gorpes’. Entonces ¡prum! Apareció el espíritu de mi tía Carmela... Mi tía Carmela, hablando materialmente, se murió de un cayo malino; el cayo se le infestó, le vino la grangrena y hubo que cortarle las dos piernas. La infeción era en una sola, pero el dotor dijo: ‘Ya que estamo le corto la otra. Para emparejarla’. Un dotor muy prolijo. ¿Que cómo quedó mi tía Carmela? Así de bajita. Vino a quedar como la Venus del Mirlo, manca de las piernas. Porque a la Venus del Mirlo, o sea, la diosa de los muñones, unos dicen que le cortaron los brazos porque se le infetaron las vacunas, otros dicen que porque se metía los dedos en la nariz. A mi tía Carmela, después que se murió le hicieron la autosia para ver si se había muerto o eran mañas... “
¿Será cierto que Eva Perón la mandó prohibir a través de un burócrata alcahuete como era Juan Duarte?. Quizás fue así como la mejor evidencia histórica parece indicarlo. Quizás fue porque simuló una prostituta con el tipo de Eva en una fiesta a la que asistió Fanny Navarro. Y quizás Fanny Navarro que era bastante floja de abajo, como suele decirse, se lo contó a Juan Duarte que era flojo…de cualquier lado que se lo mirase.
Y entonces veremos un drama. Pequeño pero argentino en el que dos mujeres que amamos, se enfrentan, se odian, se celan…
Nada de todos modos pudo destruir al genio de Niní y es hora que la incorporemos a nuestra cultura y la saquemos de las efemérides  yertas del diario La Nación
¿Saben que yo quedé viuda en plena luna de miel? Habíamos ido a Bariloche. Un día, subiendo el Tronador, marido mío pierde el pie y se cae en el fondo de un precipicio. Al día siguiente encontramos tirada sólo la mitad del cuerpo, felizmente la mitad donde llevaba la cartera con toda su fortuna. Así que gracias a Dios, mi marido no perdió nada más que la vida.

Las otras noches salí sola a caminar y tres hombres me secuestraron... pero en el primer farol encendido me largaron.

Mi último marido se me murió de una nada, un resfrío. Lo atendieron cinco médicos. Y no se pudo defender.

Charlas con Lobo Alpha: La respuesta a la agresión

Charlas con Lobo Alpha: La respuesta a la agresión


Vamos en taxi camino hacia Constitución. Tenemos que ir hasta Hudson al barrio “La Porteña”. Allí vive Carlos Juramedo que es un delegado del gremio metalúrgico de Quilmes.

 Somos parte de un equipo de asesores para la recuperación de una fábrica que está cerrada hace años y una cooperativa de los antiguos trabajadores la quiere abrir.

 El Lobo va porque es una especie de padre político de Juramedo.

 Lo asesoro y lo acompaño durante muchos años hasta que la lista en la que estaba Carlos gana la conducción del  sindicato.

 Yo voy, porque el Lobo me presento en el momento que la cooperativa se estaba armando y como soy ingeniero industrial, los estoy asesorando sobre el mejor modo de organizar la empresa.  

Carlos Juramedo es algo más joven que nosotros pero tiene militancia de los 70. Lo conocimos cuando yo era delegado de una metalúrgica y con el Lobo tratábamos de organizar el Grupo Mayo.

 Una vuelta pusimos un  caño  de baja potencia en el sindicato metalúrgico de Avellaneda. No exactamente nosotros, que eramos militantes sindicales, pero fue en respuesta a una proscripción de nuestra lista y a una feroz paliza que habíamos recibido.
El hecho es que la bomba apenas rompió el frente del local del sindicato pero hizo trizas la pared de la casa de al lado y al pobre tipo se le destrozo una pieza. Por suerte no había nadie en ella…

El tachero tiene ganas de hablar….

-          A mi leal saber y entender el problema está en que nadie piensa en los derechos del otro.

Saca su cabeza por el espacio que ocupa el vidrio en su puerta. Unos metros adelante, quizás cien o ciento cincuenta, un grupo de jóvenes  con las caras tapadas bloquean la calle. No sabemos bien cuál es el reclamo y esa cotidianeidad con los cortes, hace que el pequeño burgués medio viva ese corte de la única manera que puede vivirlo: una agresión.

-          Pero si está la policía y los carros de asalto, ¿por qué nos lo sacan?- Dice con el absoluto sentido común que compara a las personas con los cajones o las ramas de árboles.

-          No se haga mala sangre- le dice el Lobo

-          Discúlpeme caballero, pero muchas veces por personas que actúan como usted vivimos lo que vivimos…

Me parece que el tachero se equivoco…

-          Mire pedazo de pelotudo que se cree ilustrado ¡!!. Los lacayos como usted que aman lamerle el culo a los ricos creyendo que pensar como ellos los hace mas cerca del cielo, son una lacra. Aunque no de magnitud suficiente como para decir que las lacras como usted hacen que …”vivamos lo que vivimos…”

Me parece que el Lobo se fue a la mierda…

El tachero clava los frenos y gira la cabeza…Entonces lo tomo de la mandíbula con fuerza y le digo:

-          Tranquilo amigo…

Saco cincuenta pesos y se los doy, y según veo en el reloj-taxi , casi triplicando el costo del viaje.

-          Nos bajamos- Le digo y abro la puerta del lado derecho que es la del lado del Lobo que está con la mirada clavada en el tachero.

  Caminamos por Lima sin hablar. Camino a Constitución.
   Sé que se siente mal por su reacción, como yo me siento mal por la mía.
   Hace muchos años hubo una discusión en un café de Callao y  Corrientes.

   Eran los 70,  la época en la que la política se vivía en otros términos

   Unos muchachos que estaban en el bar empezaron a cantar la Marcha 
Peronista. Eran unos chicos…
   De pronto un parroquiano se levanto y los insultó. Lo acompañaron en
insulto unos jóvenes que estaban con sus novias o esposas.
   No sé ni supe bien que eran de ellas, pero supe que los querían, cuando los
vieron en el piso, sangrando porque el Lobo y yo les habíamos partido una
silla en la espalda y una botella de cerveza en la cabeza.
  Una de ellas me pego una cachetada con todas sus fuerzas y durante mucho
tiempo pensé que ese tipo debía ser un buen tipo para que una mujer lo
defendiese así.
   Los que cantaban la marcha peronista desaparecieron, el parroquiano
insultador hizo mutis por el foro y la policía nos llevo a nosotros dos, mientras
unos paramédicos curaban en al bar a los tres jóvenes heridos.
    En ese momento sentimos, dentro de nosotros,  el peso que significa la
desproporción.  La reacción por encima de la ofensa…

Nos sentamos en un banco de la Plaza Constitución, esa plaza enorme que ocupa dos  manzanas, pero que no tiene calidez como para que las abuelas lleven a los chicos a las hamacas o que  los buenos viejos puedan tomar sol y jugar a las bochas.

-          ¿Te acordás de la pelea en el bar de Callao y Corrientes?

-          Ahá- contesto

-          …A uno de los flacos lo encontré años después- hace una pausa-  Me dijo que uno de ellos casi pierde un ojo. Me sentí para la mierda. Me resulta difícil sentirme bien si lastimo a alguien

Prende un cigarrillo. Y mira hacia la iglesia que está sobre Bernardo de Irigoyen. Sus ojos están vidriosos. Estamos más viejos. Los ojos se nos ponen llorosos más veces de las que deseamos.
Trato de pensar, de ordenar ideas. Por qué, mierda quiero ordenar ideas, si las ideas no se “ordenan”. Son libres por definición…

-Muchas veces cuando éramos más jóvenes discutíamos sobre el efecto de algunas acciones nuestras. Acciones violentas… No encontré nunca una manera de congeniar la reacción frente a la agresión con la diplomacia- argumento. -No siempre que quisimos pegar, pegamos en  el sitio deseado. Eso pasa a menudo y no vamos a ser tan hipócritas de hablar de “efectos colaterales no deseados”….

Hace frío en la Plaza. Hay largas colas para esperando los colectivos. Rostros cansados, esperando ese vehículo que finalmente los deje en sus casas o al menos más cerca de ellas.
Quizás ellos sienten en sus cuerpos y en sus vidas que esa espera es un castigo. Un castigo desproporcionado para su ofensa al sistema, que apenas ha sido la de nacer pobres.

-Vamos Nacho, tomemos el tren de una vez sino se nos va a hacer tarde- me dice el Lobo

Los de la cooperativa nos esperan y quizás podamos ayudar firmemente a que presenten su plan para quedarse con la fábrica. Si lo hacemos, esa será nuestra buena acción y dejaremos de sentir por un momento que  somos dos lobos solitarios en el medio de la tundra…

sábado, 27 de agosto de 2011

Reflexiones del Lobo Alpha- El otro bodegon

Lo sabía...
Sabía que si contaba cosas del Lobo Alpha, el iba a dar su vision. Creo que es imposible que el Lobo Alpha no de su vision sobre algo. Pero quienes han seguido hasta aqui mis charlas con mi entrañable amigo no se sorprenderan. Al contrario seguramente disfrutaran de las visiones paraleas y a veces contrapuestas de una misma situacion de vida. Y eso es bueno. Discutir, argumentar, pero sobre tod vivir y decir lo que se siente.
SeñoraSYSeñoreeee aquiiii el Loooooobo Alphaaa!!! 

El otro bodegón

Deje el bodegón de la calle Patricios invadido por un tsunami de emociones encontradas, que casi me impedían respirar. Me despedí de Loyola arguyendo una excusa  pelotuda, lo cierto era que necesitaba imperiosamente salir de allí.

Sentía los canelones atravesados en algún lugar entre la garganta y el esófago. Los pensamientos desordenados venían a mi mente a la velocidad del TC2000.

Afortunadamente llegar a la vereda y respirar los gases de un bondi que paso raudo y ruidoso, me trajo algo de sosiego, mal de barrio, me dije. A veces resulta riesgoso internarse voluntaria y descaradamente en los senderos de la memoria sobre todo en geografías donde habitan los fantasmas de un pasado doloroso. Sin pensarlo demasiado, tomé la avenida Patricios hacia el Sur, maquinalmente.

La tarde gélida no aportaba un marco terapéutico a los males ignotos que aquejaban mi espíritu, esas calles, ruidosas, febriles en otro tiempo, hoy, casi evocan un paseo por los desolados senderos del cementerio de Chacarita en un día de semana.

Prendí un pucho, miré ese cielo pijotero de luz y crucé la avenida para internarme por la calle Daniel Cerri rumbo al Este, buscando, vaya a saber qué.

Un perro que contenía seguramente en su genética, a todos los perros de la creación se cruzó frente a mí regalándome una mirada indiferente, eso de algún modo me hizo sentir en casa.

Al cabo de una cuadra los pensamientos se empezaban a acomodar. El bodegón remozado de la calle Patricios esquina Quinquela Martín que algún genio del marqueting bautizara con el poco creativo y excesivamente obvio nombre de “Quinquela” en realidad funciona en el mismo lugar en que hace años existiera otro bodegón más grasiento y con olor a viejo, cuyo nombre supo ser “El Caribe” que no frecuentaban por ese tiempo turistas y peatones estudiosos del tiempo, sino más bien obreros y laburantes de todo pelaje. La calle Quinquela Martín entonces se llamaba Australia y yo tenía 19 años.

Solíamos frecuentarlo con el cabezón Llerena, el pájaro Lencinas y los muchachos, por entonces aprendices de conspiradores del grupo Mayo, recuerdo sobretodo una vez que invitamos al viejo Ruderman maestro amado que supo acompañar nuestra iniciación en los misterios del materialismo dialectico, pusimos guita entre todos para celebrar que Galeano hubiese incluido su nombre en la dedicatoria de “Las Venas Abiertas de América Latina”. Todo eso se me cayó encima, lo cual no es mucho, pero tampoco es moco de pavo.

Seguí por Daniel Cerri en dirección al rio, comprobando una vez más que el conventillo donde vivió y murió mi abuela Argentina fue borrado de la bitácora por una pared silenciosa y anónima, y doblé por Irala en dirección a la plaza Brown, el perro multipelaje se quedó en la esquina como si me despidiera, de atorrante a atorrante.

Mientras camino por Irala casi llegando a la calle California puedo ver las enormes cabezas de caballo que decoran el mástil de la Plaza Brown y no dejo de preguntarme como a Loyola no le cayó la ficha, él también solía ser de la partida en esas incursiones a “El Caribe”, es algo que a su cabeza ordenada de ingeniero, en circunstancias normales, no se le pudo escapar.

Últimamente lo noto como metido para adentro, sospecho que hay fatiga en su mente, tal vez el cansancio po la pena que produce el golpeteo constante de la separatidad sobre el yunque del amor ausente. Pienso, Loyola está enamorado, ergo Loyola está jodido y yo también, por que se largó a llover y con ganas. Me subo el cuello y buscando la protección de los balcones me voy corriendo tratando de alcanzar la calle Garibaldi para guarecerme una vez más en la casa de “Mi Vieja”. Mañana hablaré con Loyola

miércoles, 24 de agosto de 2011

Charlas con Lobo Alpha: Trelew, Nicola y Bart

Charlas con Lobo Alpha: Trelew, Nicola & Bart


Estamos caminando por Avenida Patricios. El límite de la Boca y  Barracas. Al menos el  límite que nosotros conocemos mas allá del catastro municipal
El Lobo está mirando las construcciones.
Hace unos minutos estuvimos en el viejo edifico de California y Avenida Patricios, donde funcionaba la fabrica Noel.
Habíamos ido a recorrerla acompañados por la inmobiliaria que desde hace años trata de vender ese predio, sin demasiada suerte. Entonces la alquilan para producciones de publicidad o para tomas cinematográficas
Eso es lo que el Lobo había ido a averiguar ya que está interesado en producir una película y había ido a ver a Suar y Campanella.

-          Son dos turros egoístas. Y el peor ese pasota de Campanella que solo por haber ganado el Oscar piensa que no debe comprometerse, además de creerse con derecho a producir todo el contenido del canal Encuentro

-          ¿ “Solo por ganar el Oscar”? Me parece que te fuiste a la mierda. Ganar el Oscar no es “solo”, es “todo”- Le respondo cortante

Hace como que no me escucha. Y se vuelve para mirar la fábrica Noel mientras, con los pulgares y los índices de cada mano, hace un cuadro y simula un enfoque.

-           Carlos Noel, el fundador de la fabrica era vasco. Y su nieto, Carlos también fue presidente del Unión Industrial y Alvear lo llamo para que fuera Intendente de la Ciudad

-          Uy…Intendente , Como Macri… digo, para empujarlo un poco a que saque un tema
-         
-          Perdon- me corrige- Mauricio es Jefe de Gobierno- como   sus alcahuetes y los alcahuetes de los medios que le dan soporte lo recuerdan…-

-          Ahá -

¿ Qué día es hoy ? – pregunta, aunque se de antemano que sabe perfectamente que es 23 de Agosto, las vísperas de un aniversario más de lo que llamamos la  masacre de Trelew.

-          El día siguiente al aniversario de la masacre de Trelew- comento

-          Estimado amigo me alegra que conserves memoria histórica. La masacre de Trelew represento para nuestra generación un símbolo de unidad en la lucha.

-          Si recuerdo cuando se hizo el velorio en la sede del Partido Justicialista. Esa fue una decisión de Cámpora antes de las elecciones del 73.-

-          Ese día estuvimos en la sede de Avenida La Plata y como era habitual, cobramos. La policía que la comandaba Villar, pego hasta cansarse.
En esa época al lobo le gustaba tocar la guitarra y a veces particpaba de alguna banda de rock. Yo en cambio militaba a tiempo completo, mientras estudiaba en la Universidad.
En mi tiempo libre hacía algo que siempre me gusto hacer: levantarme minas…

-          Si. Fue un día de mucho bardo. De adrenalina…

Saca un cigarrillo y ceremoniosamente lo lleva a su boca, con una rara maniobra de sus dedos. No sé por qué hace esas cosas ya que a veces el cigarrillo termina en el suelo. Pero al Lobo no le gustan las cosas fáciles…
-         
-          Acá cerca está el viejo local de la F.O.R.A. la federación obrera anarquista. La Boca tiene esto – y señala en su derredor- más profundo, más rico que Caminito y la pizza de Banchero. De acá salió el apoyo básico a Palacios el primer diputado obrero de América Latina, cuando era un dirigente de la lucha social y no el monigote del sistema en el que después devino.

Es cierto lo que dice. Se respira en esas calles con casas de chapas, chicos jugando en la vereda y basura en las esquinas, que allí no solo hay vida sino una inmensa historia, que aun no se conto.
En la vereda de enfrente dos muchachos, fuman un porro en la galería de una casa vieja. Quizas sea una casa tomada…

-          Los anarquistas eran luchadores honestos. Comprometidos.-

De pronto se detiene y me dice:

-          Ahora entiendo por qué te pregunté qué fecha era hoy. 23 de Agosto, es un aniversario del asesinato de Sacco y Vanzetti. Todo este entorno, la riqueza inmanente de este barrio lo trajo a mi inconsciente.
Trelew…Sacco y  Vanzetti. Parece que el espíritu de los luchadores está presente hoy. Por lo menos para nosotros dos amigo…

Hace una pausa:

-          Quizás las nuevas generaciones no tengan demasiada información sobre esto que hablamos. Pero me gustaría que de tener información no fuera la de las meras efemérides. El recordatorio políticamente correcto. Sacco, Vanzetti o los nuestros Pujadas, Haidar, Bonet,  eran personas comprometidas. Que amaban, que tenían ilusiones, algunos de ellos tuvieron hijos.

Se lo que está pensando. Ahora, como tantas veces, su cabeza estará clavada en algún momento de su juventud. Pensando que  dejo muchas cosas en la juventud, por comprometerse con sus, nuestras, ideas. Y a veces a esta altura se que siente bronca…
No por la elección, sino por lo que el cree una falta de reconocimiento.
A veces me parece algo débil de parte de él, creer que el reconocimiento es una moneda esperable en la vida.

-          Mira me dice. Todo está manejado desde el universo

   Lo miro por encima de los lentes: - ¿Te volviste místico chabon?

-          ¿Decime qué hora es?

-          La una

-          ¿Y que tenemos ahí enfrente?

La esquina de Quinquela y Avenida Patricos. El restaurante Quinquela. Un bodegón adecuado a los tiempos, que permite que vayan turistas y cristianos de a pie. Como el Lobo y yo.

-          Canelones con bolognesa
-          Yo, ravioles con salsa a la crema
-          ¿Syrah?
-          ¿Y como no?
Al  entrar la vimos a Valeria. Una de mis compañeras de tango. Me gusta esa mujer. Pero es muy joven para mí. Y aun, cuando me cautiva su perfume cuando bailamos, mi corazón sigue perteneciendo a Mi Dama. Como el corazón noble de todo hombre que solo sabe amar una vez…













domingo, 14 de agosto de 2011

Charlas con Lobo Alpha: La pertenencia

Charlas con Lobo Alpha: La pertenencia


Vamos por Avenida Larrazábal en Mataderos.
Cortaremos por una calle llamada Zelada y allí buscaremos a Timoteo Gordillo.
Vamos al cumpleaños de un compañero. José Merino Vera.
No sé si Merino es su segundo nombre o su primer apellido, porque el siempre se presenta así:
-José Merino Vera, encantado de conocerlo – o cortesías por el estilo.
Es el cumpleaños número cincuenta del hombre y ha querido hacer una fiesta para los amigos, así que allá vamos.
En realidad el amigo de Vera es el Lobo, pero yo he sido, también, amablemente invitado.
La zona me trae recuerdos. Mi primera mujer vivía en Oliden y Rodo a unas diez cuadras de donde estamos ahora.
 Oliden y Rodo está a una cuadra de donde estaba el histórico Matadero y frigorífico Lisandro de La Torre, el de las grandes luchas de los sesenta contra el plan CONINTES de Frondizi.
El glorioso barrio de Mataderos, símbolo de la insurrección de esa época contra la entrega de los patrimonios nacionales…
El Lobo me dice:
-La calle Lisandro de La Torre está por acá cerca- Me doy cuenta que está pensando lo mismo que yo seguramente. A veces me confunde esa empatía mental. No soy un místico ni un creyente. De modo que estas coincidencias sinceramente me desubican.
-Frondizi se vio obligado a instalar el Plan CONINTES como resultado de su política de sustitución de importaciones- dice mientras se rasca la barbilla.
-Dejar entrar capital extranjero, para que produzca acá bienes que se consumen y pueden importarse. La idea suena siempre agradable. Pero en general termina mal. Porque las decisiones de economía real se toman fuera de la Argentina.
Sobre el tema habíamos estado hablando cuando llevamos nuestro informe sobre la Fundación Mediterránea.
-Bueno  pero algo que vimos fue que más que atarse al molde de “desarrollismo” o “no.desarrollismo”, valía discutir la idea de oportunidad. Es decir que no nos basábamos solo en la ideología, sino que explorábamos en el contexto.
Me mira con por arriba de sus lentes.
-Amigo. “Another dog with that bone! “.
Luego se arrepiente.
-No!,  lo que dije tiene el tufillo idiota de Nick. A otro perro con ese hueso suena mejor. Esa política de táctica pura no es para mí. Prefiero analizar principios, ideas conductoras y después cuando hay que implementar, ver los detalles. O las “oportunidades” (y hace el gesto de encomillar)  como dicen todos estos jóvenes “Camporistas” que usan Blackberry.
Ahora lo miro yo por arriba de mis lentes.
-Bueno tu hijo será una excepción concede. Pero como sea, si basás tu crecimiento en tipos que cantan acá, pero como el tero, los huevos los tienen en otro lado, estamos en serios problemas. Porque la decisión sobre los temas estratégicos no es posible. La decisión es un conflicto y como tal debe tener marcos, contextos y límites. Si todo ese entorno  de decisión está fuera de nuestros problemas actuales difícilmente podamos sacar buen provecho de lo que ese movimiento económico produce.
Es increíble Mataderos. Todavía tiene un estilo de barrio de treinta años atrás o algo más cuando yo empecé a conocerlo. Las casas con entradas con pasillos, balcones con plantas, calles de baldosas desparejas…
Estaría tentado en decir que fue olvidada por los cholulos que gobiernan nuestra querida Ciudad, pero sería injusto. Hace años que Mataderos es como es.
De todos modos para mí sigue siendo bella. Allí veo una casa con su puerta abierta y asomar una maceta con un “palo de agua”. Paro el auto para mirarla. Más atrás veo un “San Cayetano” y una señora regándolo.
El Lobo me mira. – ¿Te gusta la dama?
-No es fea, pero me llama la atención su casa. Es una especie de foto de lo que estaba en mi recuerdo, sobre cómo eran las casas de este barrio. Hace más de treinta años que no ando por acá, y esa casa es la imagen que tenía en mi cabeza.
Siento una extraña nostalgia. Ese frío que recorre el cuerpo cuando sabemos que el tiempo ha pasado y que esa distancia entre el recuerdo y el hoy es tan grande como las de la Tierra y Júpiter…o más.
Pero no quiero quedarme en recuerdos. O al menos recordar solo para la nostalgia. Pensar el pasado para recuperar la energía. Eso es lo que quiero hoy.
Y eso es también el modo en el que me vuelvo a conectar con Mi Dama. La mujer que amo y siempre amaré.
-Es importante eso que decís- me comenta
- …
- Me refiero, querido amigo, a que lo que decís es una reflexión sobre la pertenencia. La pertenencia es un estímulo interno de las personas que hace que la vida tenga trascendencia. La pertenencia implica compromiso.
- Lobo, lo que querés decir es que en un modelo de capital extranjero produciendo bienes no implica pertenencia…
-Bueno no relacionaría la actividad de negocios de un capitalista con los sentimientos humanos más nobles. Pero hay una relación de concepto, que no es la de un hombre de negocios, sino la de los ciudadanos. Somos los ciudadanos los que sentimos pertenencia.
- Los ciudadanos  somos los que podemos y debemos ser patriotas y tenemos que decidir sobre la riqueza que tenemos y generamos…
Ya estamos en Timoteo Gordillo y allí está la casa de Merino Vera.
Lo vemos que está hablando con otros invitados en la puerta de su garaje que está abierto y allí se ve una larga mesa.
Cuando ve que estacionamos el auto, se baja un poco para ver quienes estamos dentro y al ver al Lobo muestra esa sonrisa de dientes faltantes…
-          Lobo!  Amigo ¡- exclama
Bajamos del auto y comienza la sesión de abrazos. Nos presenta a su mujer, a quien no conocíamos, a sus hijos. Allá por al final del garaje y en lo que es la cabecera de la mesa vemos una señora que tiene en su rostro las marcas de la pobreza. No una pobreza actual, sino una vivida a lo largo de la infancia, la juventud, quizás los mejores años de ella como mujer, como hembra, como madre…
Sus ojos tienen una mirada distante. Cuando Merino Vera nos la presenta ella amaga levantarse pero con el Lobo nos acercamos para evitarle el esfuerzo y le damos un beso.
Veo sobre su lado izquierdo de su saco, un escudo con la foto de Cristina. En realidad es una imagen. Un logo que dice debajo Cris Pasión.
Cuando ve que lo observo lleva su mano su mano al escudo y a su corazón y suavemente los acaricia.
Le sonrío. Y entiendo lo que es la pertenencia.
El Lobo le da a Merino Vera las botellas de vino de regalo.
-          Ah ¡! – dice Merino Vera. – Este vino lo abrimos después de cenar.
-          Es su elección José. El vino, le pertenece- dice el Lobo mientras me guiña un ojo.
Creo que ese vino, un Merlot traído desde Mendoza, acompañado por unos pasteles de dulce de membrillo ha  sido una de las más maravillosas combinaciones que he probado en los últimos tiempos.
Fue un almuerzo cálido. Lleno de sentidos, y sensaciones. La señora de Merino Vera trajo luego una torta y los pasteles de dulce de membrillo.
Y Merino sopló las velas. Dos velas con la imagen de un hombre y una mujer. Eran Cristina y Néstor.
Quizás alguna vez les cuente como conseguimos esas botellas de Merlot de una bodega boutique de Mendoza.
Pero, amigos, eso será otra charla con el Lobo Alpha.

viernes, 5 de agosto de 2011

Charlas con Lobo Alpha: Ponele…

Charlas con Lobo Alpha: Ponele…


Estamos en un local de la Comuna 12.
No sé si es de La Cámpora o del peronismo tradicional (¿Qué es el peronismo tradicional?).
El Lobo está dando una charla sobre “Los presupuestos y las presuposiciones”.
Es un titulo raro le había advertido.
Algo enrevesado para el común de la gente y más bien el titulo de una charla del director de la Biblioteca Nacional Horacio Gonzalez, siempre tan afecto a expresar de modo barroco ideas no demasiado complicadas ni brillantes.

De todos modos, aunque es mi amigo, el Lobo también a veces es medio complicado.

Miren sino este diálogo que fue la base con la que armo el tema de la charla de marras.

-          ¿Crees que se puede hacer política todos los días?

-          No-

 Le respondo cortante, no porque no crea que es posible hacer política todos los días, sino porque no tengo la menor idea de que quiere hablar o a qué punto llegar. De modo que lo fuerzo a que trabaje.

-          Mañana va a llover. Eso dijo el noticiero. Es interesante… - hace una pausa porque entiende que ha encontrado el hilo del tema

-          Hace unos meses Clarín publicó un informe, bah! ,una de esas berretadas que acostumbra, diciendo que uno de cada cuatro pronósticos del Servicio Meteorológico eran errados. Es decir el 25%. Es un pensamiento absurdo pero instructivo viniendo de la Lacra.

-          Ahá – Uso la estrategia del psicólogo que hace silencio para que te veas obligado a hablar (…¿ al fin de cuentas quien es el que paga?)

-          Cuando uno utiliza una técnica de estimación o predicción determinada, la posibilidad de no acertar esta dentro de la técnica misma. Nunca un pronóstico del servicio meteorológico dice: 90% de probabilidades de lluvia, indicando que existen 9 de 10 chances de acertar. Lo que dice es que en el modelo de meteoro que tienen en uso, los indicadores de lluvias que utilizan les muestran que el 90% de esos indicadores dan positivos, esto es que “según esos indicadores”, puede llover.
Ahora bien, el periodista de Clarín- al que seguramente le interesaran un huevo, la verdad, los parámetros de los físicos y los meteorólogos- ha decidido que si un pronóstico indica posibilidades de lluvia o chaparrones o lo que fuera y no “acierta” entonces, ¿Qué pasa? – y luego de lanzar la pregunta, me mira

-Falla…- arriesgo

-Exacto, mi amigo ¡!. Y ese es el error. Cuando se presupone, se PRE-SUPONE es decir es una SUPOSICION PREVIA. La regla de validez de esa suposición está en si nos sirve para explicar LO QUE VA A ACONTECER, pero engloba lo que YA SUCEDIÓ.

Ya capto mi atención al ciento por ciento. Lo sabe. Entonces saca un cigarrillo y ceremoniosamente lo lleva a su boca y lo prende con el encendedor inclinado el cuello y ahuecando las manos.
Estamos los dos caminando por la calle Medrano cerca de Villa Freud. Debe hacer cero grados y es un invierno realmente frio para los que estamos acostumbrados a los inviernos no tan fríos de Buenos Aires.

-Y la validez de la suposición está en que no existe un mejor modelo para explicar lo que vendrá incluyendo ,además, lo que paso. Para el caso del modelo meteorológico que es extremadamente complejo, los físicos y los meteorólogos llevan estadísticas de años. Con esa arman sus teorías y tratan de PRE-DECIR –y acentúa esta última palabra gesticulando con el cuerpo.

-Es como cuando nosotros decimos: “ponele que Moyano es candidato…”- bromeo.
Me mira serio. Parece que no le gusto mi broma.

-Exacto, mi amigo ¡!.- dice sorprendiéndome. Diste en el clavo. Cuando decimos PONELE, que es una manera de decir SUPONE o SUPON o SUPONTE,-exagera- estamos haciendo como los meteorólogos. Estamos echando mano a ideas, basadas en lo que recabamos de la realidad. Eso esta muy bien. El tema, mi amigo-y me mira como Philip Marlowe- es si luego de hecha la suposición, luego de decir ponele, esperamos el transcurso de los hechos y vemos si esa suposición, esa teoría, pudo prever mejor lo que sucedió que cualquier otra que teníamos a mano.

-Te entiendo, pero me parece demasiado pedir para una ganapanes que trabaja para Magnetto y aun para los que no trabajan para él, pero le compran el diario o miran TN.

Asiente con la cabeza, amagando a hablar, pero da otra pitada. Como siempre, mira un poco las formas que el humo dibuja. Es aire en ascenso y nos llama la atención, solo por el color gris del humo, que se dibuja contra el aire transparente.

Y continúa:

-Ese es el punto. Los que compran Clarin o alguno de sus hijitos echan mano a ideas que recaban de la realidad…que les pinta Clarín. Entonces nunca confrontan esos cuerpos de ideas-porque convengamos que no son avisos clasificados sino cuerpos de ideas, nunca confrontan decía esos cuerpos de ideas contra los hechos. Contra lo factico.
Y allí esta la falla, no solo de esos lectores, sino la nuestra. Porque no hacemos política todos los dias. Al menos no hacemos la política que cambia las cosas

Me animo a seguir sus ideas:

-La falla nuestra entonces, está en que no interpelamos a esas personas contra los hechos. Nunca llegamos a decirle suficientemente claro: “Ponele que Macri es presidente ¿que pensás que será de la economía, del trabajo, de los precios en el súper o los sueldos de los jubilados?”

Y él a completarlas:

-Si y un discurso que llegue más claramente a aquellos que son trabajadores y que votan a Macri , a De Narváez o a  Del Sel. “Ponele que Del Sel, Macri y De Narváez conducen al país: ¿que pensás de las paritarias, de la asignación universal por hijo, de la estabilidad laboral y los derechos sindicales?”.
-Todos, amigo mío, tenemos teorías, suposiciones, creencias. Sin ellas el ser humano no puede vivir. Pero la mayoría de las veces esos cuerpos de ideas sin los que no puede vivir…lo hacen vivir decididamente mal ¡!

Hemos caminado como veinte cuadras y estamos por Salguero en esa zona que esta entre Las Hera y Libertador.
Le digo:
-Ya entiendo a donde querías llegar
-¿Entendiste mi planteo?
-No me refiero que querías llegar a ese restorante de Pizza y pasta que está allá enfrente.
- Ah ¡! A ese vinimos el invierno pasado ¿te acordas?. Agnollotti con salsa bolognesa para mi ¡

-          Y Cabernet Sauvignon.

Me mira y dice:

-Ponele