OTRO QUE ESCRIBE

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domingo, 31 de julio de 2011

Charlas con Lobo Alpha: Los estúpidos, los pasotas y otros bellos personajes

Charlas con Lobo Alpha: Los estúpidos, los pasotas y otros bellos personajes


Ya volvimos de Córdoba y ahora estamos en Capital Federal nuevamente
La ciudad en la que el Lobo y yo nacimos en los ’50.
El vivio toda su infancia y juventud en el barrio de La Boca, en una casa familiar que compartía las piezas, las alegrías y las tristezas de unos gallegos trabajadores y buenos y su prole. Un mundo de hijas, maridos y nietos
Yo naci en Palermo. Ese hermoso barrio que cuando era Palermo Viejo tenía un encanto infinito para mi. Ahora entre Queens, Hollywood, y otros nombres bobos que inventan las inmobiliarias ya no sé bien, qué es Palermo. Casi que se confunde con ese reducto oligarca que es Palermo Chico.
Y tanto  parece confundirse que los ciudadanos del Viejo Palermo, quieren parecerse a los ciudadanos del Viejo País, es decir Palermo Chico.
Quieren parecerse tanto, pero tanto, tanto, que hasta votan masivamente por un tirifilo que vive en ese barrio insignia de los conservadores, los abogados cagatintas y los ganaderos tramposos.

-          ¿Cómo definirías a un hombre derrotado?- y lanza una bocanada, mientras se queda mirando como los arabescos y los remolinos que el humo hace al subir

-          ¿Te sentís derrotado?- le pregunto con sorna

-          Jamás estimado amigo. En mi ADN, del que comparto con el tuyo toda la trama del orgullo personal y el compromiso, la derrota es un enemigo presente al que siempre se combate. Me refiero con la pregunta a algo que yo llamaría “pasotas”

-          Es un término algo viejo. Creo que si vas a una plaza de Barcelona y hablas con los “indignados” actuales ninguno de ellos sabe lo que es un “pasota”-le digo

-          Bueno, la calificación salió del lenguaje coloquial español  cuando Carrillo lo llamo así a Felipe González. –Ese pasota ¡- gruñe, simulando el acento de un español.

-          Carillo…?

-          Si, Santiago Carrillo, el jefe del Partido Comunista español

-          ¿Asi que él le dijo “pasota” a Felipe González?-pregunto

-          Si. EL término es ilustrativo. Es la persona a la que la vida le “pasa”. Es el que tiene un estilo pasatista y de bajo compromiso, como esos pequeños simios que usan globos amarillos y habla “tipo nada, viste?” en las campañas del PRO.

-          Entiendo.¿ Pero que tiene que ver con la pregunta sobre la derrota?

-          Bueno, el hecho es que ese pensamiento pasatista tiene sus consecuencias. La principal-  a mi entender- es que un individuo deja de ser tal, es decir deja de ser individuo. Me refiero a individuo como alguien que tiene conciencia de lo que es, y donde vive. El pasota es esencialmente lo opuesto. El pasota solo cree en el presente, sin tener demasiada idea de que  lo que eso significa.

-          Un individuo según lo que decís no es ese dibujo “individualista” que nos pintan del pasota.-Acoto, solo para convencerme que el Lobo esta hilvanando al vuelo estas ideas.

-          Es cierto. Individualismo como conducta, poco tiene que ver con conciencia individual. Con conciencia de la propia existencia.

Lo dejo pensar. Así es su cabeza, un caldero, un horno de alta temperatura donde las ideas se funden a partir de hierro viejo, de partes que nadie usa.
Tomar esas partes y hacer de ellas algo, es artesanía. Llevarlo a un modelo que los demás usen, es ingeniería.
Por ahora sus ideas están en la cocina, en la prueba y error. Artesanía en estado puro.
Pero eso, esa vitalidad para transformar en algo nuevo un pensamiento aislado, perdido, y llegar a fundirlo para producir otro nuevo es lo opuesto a alguien derrotado.
Quizás es eso lo que me quiere decir. Así que lo dejo explayarse.
-          Si una persona, no toma lo que la realidad le muestra y lo que su existencia le marca entonces  es un alienado. Pero si encima eso lo llena - lo completa- con las imágenes y las ideas de  aquel lo caga, que lo domina, entonces es un derrotado.
Veamos este escenario. El que aumenta los precios, produce el mensaje de la inflación y genera el miedo que eso suscita. El que genera el mayor odio y   enfrentamiento se queja de la crispación reinante, según él  producida por otros.
Quien hace eso tiene poder, no solo económico. Tiene poder social, tiene poder sobre el pensamiento de otros .Y ese sujeto convence a los otros que deben pensar como él. Que esos pobres infelices, deben creer que su enemigo  es el enemigo de él. Del poderoso. Y entonces los congrega a unirse contra el mal, y los infelices lo siguen.
¿Qué son mi amigo esos seres?-me pregunta mientras pone en sus ojos, no solo la pregunta sino el dolor humano, que esa pregunta conlleva

-Un derrotado- comento
   Asiente con su gesto y se queda mirándome, viendo el efecto de sus ideas y luego vuelve a su cigarro.
La charla hizo corto el viaje.Ya salimos de la Capital y estamos en Canning y en un rato estaremos en Cañuelas. Pero voy a ir por adentro, Tristán Suarez, Spegazzini. Recorriendo el camino de la 205 paralela. El mismo, pero en sentido inverso al que hicimos en Noviembre de 1972 cuando fue el retorno de Perón.
En Cañuelas comeremos algo antes de tomar la ruta 3 y seguir hasta Lobos, donde nos esperan con nuestros informes sobre la actividad de la Fundación Mediterránea.
-No estaría mal que al vacío y al asado de tira lo acompañemos con Malbec.- Me dice haciéndose el distraído
- ¿A la parrilla de siempre?- le consulto
-Asi es mi amigo. A la parrilla de siempre
Pienso que en esa parrilla conocí a esa bailarina de tangos, amiga del Lobo, que me enseño a apreciar como un hombre puede guiar a una mujer en el baile y no sentirse un estúpido machista.
Casi que querría contarles esa historia, pero será -en caso de que me anime- en otra charla con el Lobo Alpha.

sábado, 30 de julio de 2011

Releyendo RAYUELA : El embeleso y el capitulo 7 de Rayuela- una reflexión del otroqueescribe

Releyendo RAYUELA : El embeleso y el capitulo 7 de Rayuela- una reflexión del otroqueescribe

Recuerdo noches de pasión con Mi  Dama y la sensación de embeleso, al sentirnos abrazados, desnudos piel a piel y desnudos frente a la vida, buscando ese lugar que aun no habíamos hallado
 Tocaba sus pómulos y llegaba al cuenco de sus ojos, donde esa mirada triste y serena, ese mar de almendras me recibía.
A veces sus cejas eran el dibujo de mis dedos y después la besaba. Largamente, sintiendo el amor recíproco.
Dentro mio flotaba la duda, no del amor por ella, sino de mi compleja y entrelazada vida.
Pero esos momentos de embeleso, de arrobamiento, eran el bálsamo. La crema del hada sobre las heridas. La Crema Del Cielo
He vuelto a leer en estos días Rayuela. Y seguramente, al igual que las veces anteriores, se que no la terminaré. Se que me enojaré en algún punto con ese Cortázar bohemio, que refleja al inoperante Olivera y sus presumidos amigos.
 Que cuenta sobre el corazón egoísta de ese rosarino, que no es capaz de amar con intensidad a una mujer que lo asombra y conmueve.
Pero bueno, en todo caso ese es mi problema, no el del difunto Cortázar o sus miles y miles de lectores y admiradores.
Sin embargo hay partes de Rayuela que me cautivan. Me sorprende el grado artesanal de elaboración de algunas partes, pero hay otras que me convencen que ese Olivera (Cortázar) de Rayuela fue un cobarde, que no se animo a darle vuelo a su alma.
Y que mejor muestra de cuan profunda y comprometida podría haber sido ese alma que leer esta maravilla que esta en el capítulo 7 (séptimo en el uso normal y treceavo en el complicado “Juego de la oca” que Cortázar propone para la lectura completa del texto)
Alli las palabras de Cortázar reviven mis sensaciones de embeleso con Mi Dama y ese juego de descubrimiento entre un hombre y una  mujer



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

domingo, 24 de julio de 2011

Charlas con Lobo Alpha: La prosperidad

Charlas con Lobo Alpha: La prosperidad


Estamos a unas dos horas de La Falda.
Tengo ganas de entregarle este informe a Pastore y después salir para Carlos Paz.
Alli estaremos de descanso un par de días antes de viajar a Córdoba Capital.
Nos encargaron una serie de informes sobre la Fundación Mediterránea. Ese “Think tank” del que salió el inolvidable Domingo Cavallo.
“Sunday Horse” para la picardía criolla, que unía el juego de palabras que se puede hacer con la pronunciación de su apellido y un equino, con el insoportable olor a gringo vendido que expresa su traducción al idioma inglés.
La Fundación ha realizado una serie de informes que ponen en duda ciertos números de crecimiento y el Lobo y yo tenemos que averiguar cual es la verdadera fuente de esos números. En Economía creen que es de economistas del FMI porque son estudios consistentes, pero el análisis de los números es enrevesado.
Pero ahora quiero concentrarme en la ruta y pensar que falta poco para llegar a La Falda.
Pastore nos pago bien por el trabajo. Es un hombre inteligente, que piensa seriamente en su dinero.
Y hace hincapié en que para ser próspero es necesario ser exactamente lo opuesto a un avaro. Hay que dar para recibir sostiene y dice que aplicando ese karma a él le ha ido bien.
No dudo que le haya ido bien pensando en las empresas que tiene, su enorme casa en el barrio Las Rosas, su mansión en Carlos Paz…
Pero me resulta difícil pensar el mundo de los negocios sin la presencia de la avaricia. Ese edificante sentido humano que hace que si uno tiene cinco, quiera tener diez y para ellos deba sacarle esos cinco faltantes, a otros seres humanos.
-          Hay una diosa hindú, cuyo nombre no recuerdo que representa la prosperidad. Lo que me llamó la atención de esa idea de prosperidad es como estaba compuesta.

-          ¿Te referís a esa que está sentada en la flor de loto con uno o dos elefantes rodeándola?

Pega una pitada al cigarrillo apagado y mirándome me dice:
-          Así es mi estimado amigo. Y la mejor interpretación que leí decía mas o menos lo siguiente: Para que algo que se desea, se transforme en un hecho hacen falta tres elementos.
Uno es el deseo mismo, su enunciación. Decirse claramente que es lo que se busca, sin ambigüedades.
El segundo es un recordatorio, una actitud gestual que significa que se lleva, dentro de uno mismo, el compromiso de ese deseo.
Y el último, pero no menos importante es la voluntad. La fuerza firme para avanzar en la dirección de concreción del deseo.


Me parece una definición de una sabiduría enorme.-comenté
Se queda pensando y al rato comenta:
-          De todos modos para mi ese razonamiento peca de la misma soberbia que la del positivismo liberal, de los profesores de las escuelas de negocios. Todo pasa por la voluntad, la visión y la misión. Pero la vida es más compleja.
En ese esquema no aparece lo eventual, el imprevisto, la acción de los otros. Es como si la mera voluntad y la misión cubriesen todos los aspectos de la vida.

Entiendo lo que dice. Yo también actúo en mi vida creyendo que la voluntad es lo determinante. Desde ya que la voluntad es un elemento indispensable para llegar a lo que se busca. Pero hay otros elementos que juegan y de no valorarlos adecuadamente terminaremos creyendo que algo no se logro SOLO porque no pusimos suficiente empeño.
De todos modos no le gusta que le de la razón, así que continúo:
-          Sigo pensando que la voluntad y el sentido de la misión son fundamentales.

-          Pero seguro ¡- exclama ensayando un gesto de aprobación a lo que dije. Mi punto no está en contra de ese. Mi punto es que hay otros factores de igual peso e importancia que en general no son calibrados en este tipo de pensamiento. De modo que si el objetivo no se consigue se termina recargando el problema en la falta de voluntad o compromiso con la misión. Y de allí a plantearse nuevas estrategias, equivocadas-remarca- hay un solo paso.

Bingo ¡!-pienso. Lo que yo pensaba. Entonces le concedo:
-          Si, eso es cierto. Y llevado al caso de la prosperidad quizás esos elementos a los que haces mención juegan de una manera mas caprichosa. Por lo menos para nosotros dos ¡!
Se ríe con ganas.
-          Amigo, somos prósperos en amistad y en conseguir problemas!!

Quizás algún día les cuente como pudimos ser millonarios. Pero eso será en otra charla con el Lobo Alpha

sábado, 23 de julio de 2011

Charlas con Lobo Alpha: La vida es conflicto

Charlas con Lobo Alpha: La vida es conflicto


 Manejo algo tenso. Este Ford Fiesta lo cambiare algún día.
Estoy pagando un auto-ahorro y estoy detrás de un Volkswagen Fox.
Ya lo tendré pienso, mientras siento frío y apuro el mate que me sirvió el  Lobo.
El está mirando por la ventanilla y contando –colijo- los minutos que faltan para fumarse el próximo cigarrillo.
Viajamos por dentro de la provincia de Santa fe. Por la ruta 11, desde Casilda hasta  Esperanza.
Quise pasar por Esperanza porque es la ciudad que visite en 1982 para conocer desde dentro la tierra natal de Nicola- uno de los personajes de Avellaneda Blues.
Me acuerdo ese viaje de 1982 en mi Peugeot 504. Con Susana, la mama de mis hijas mayores.
Aún no había comenzado mi relación con Mi Dama. Trabajábamos juntos, si,  pero no hacíamos nada para ESTAR juntos.
Es un día frío. Al fin de cuentas es Junio y estamos en invierno.
En dos horas estaremos en Rafaela y allí decidiré si vamos a entrar por Sunchales o San Francisco.
Me gusta ir por la pampa gringa. Recuerdo al tano Griffero. Mi jefe en la American Contractors. Un hombre  que me ayudo a crecer. Que me interpelo y me hizo pensar los problemas de otra manera.
Pienso que en la American la conocí a Mi Dama. Y también pienso que soy un boludo que me la paso pensando en ella.
Al Lobo también le gusta esta zona. Hay pocos gallegos por acá. Gallegos como sus bisabuelos y su abuelo materno. Don Amancio.
El Lobo me conto que Amancio significa “el que debe ser amado”, y que su madre (la de su abuelo materno) había elegido ese nombre, porque Amancio nació luego de la muerte de su padre.
Así que el bueno de Don Amancio fue el último hijo de ocho que Doña Lucía y Don Lourenzo tuvieron como que Don Lourenzo falleció cuando Don Amancio tenía tres meses en la panza de su madre.
Por que carajo que estoy rememorando todas estas huevadas que me ha contado el Lobo ¡??
-          Artaud decía: Yo Artaud, soy mi hijo,  mi padre, mi madre y yo mismo. Creo que era la mejor definición para asimilar la soledad y también el mejor manifiesto sobre la existencia. Existencia. Creo que pensó la vida al extremo. No se dejo caer en ese estado “pajero”, “observador” como le paso a Cortázar.
El Lobo me está tanteando. Seguro que lo que acaba de decir no es algo en lo que crea profundamente.
Pero así es el. Sabe que una charla sale más fluida cuando se plantean hipótesis complejas y que necesitan ser probadas, aun por aquel que las sostiene.
Entonces piensa algo a “medio hacer”. Alguna  idea que ha elaborado en sus momentos de soledad o de depresión y con el mismo grado de conmoción con el que él se sintió al plantearse el problema, intenta ahora iniciar la charla.
-          Cuando era joven amaba a los poetas malditos. ¿te acordás? – Y vuelve a mirar por la ventana.
Veo una estación de servicio y me acerco. Necesito orinar, cargar nafta y dejar que el Lobo se fume el enésimo cigarrillo.
Está frío y amaneciendo. Hay bastante niebla y quizás un café con medialunas no vendría nada mal.
-           Mi bisabuelo, era zapatero y buscando en Internet al único poeta que encontre, que tuvo alguna relación con el remiendo de "tinbos", fue a Juan del Encina.
Entonces recita:
-          “Muerta es tu enamorada
-          muerta es, que yo la vi.
-          Ataút lleva de oro
-          y las andas de un marfil.”
Me asombra su erudición. Aunque nunca sé si son cosas que saca al vuelo de su afiebrada memoria o que las ensaya para estas ocasiones en las que debe preparar el terreno para la teoría.
Largar ideas a medio elaborar para que la charla sea más rica. He ahí un Lobo Alpha al ciento por ciento.
La razón, el conflicto y la razón del conflicto. Todo junto, aunque en caminos paralelos.
Asi es la vida. Conflicto
Como el que tendre ahora si no paro en esta estación de servicio para orinar ¡!
Sigo luego en otra charla con el Lobo Alpha.

martes, 19 de julio de 2011

Charlas con Lobo Alpha: El buen Ladron

Charlas con Lobo Alpha: El buen Ladron


El Lobo me cuenta como prepara el pechito de cerdo.
Lo escucho y le pregunto si después de ponerle azúcar, hierbas y limón, no ha probado agregarle caldo y Savora.
Se queda pensado y dice que lo intentara.
El pedazo de vacio esta durísimo y entonces hablamos de arte culinario para no enojarnos ni con la vaca ni con el mozo.
Mañana, por otra parte tenemos que ir La Falda y allí comeremos chivito de modo que podremos recomponernos y resarcirnos adecuadamente.
-¿Te acordás de ese dialogo que Demian tiene con Emil Sinclair a propósito de las cruces del Monte Calvario?
Lo miro con cara de asombro y le digo: -no entiendo.
-En el libro de Hesse, hay un diálogo donde Demian le explica a Sinclair su teoría sobre los dos reos que estaban con Jesús crucificados.
-Ah ¡. Si, me acuerdo vagamente. No se a que parte te referís.
-Pienso en esa reflexión de Demian, preguntando a cual de los dos reos le darías tu amistad y tu confianza. Si a aquel que se arrepiente frente a la muerte y llora como una plañidera, y es mostrado como ejemplo por la iglesia o al que se mantiene firme en lo que es y asume la muerte con la gallardia de aceptar como se ha vivido.
-Si me acuerdo, alguna vez publique una nota tomando esa idea, era sobre las teorías de los arrepentidos. Pero en todo caso arrepentirse de un error es un acto de valentía.
- Depende- me dice, mientras saca un cigarrillo que no encenderá porque se lo prohíbe la reciente ley de “Espacios Libres de Humo” que tanto agrada a los pequeño burgueses y a las compañías de seguro de vida.
-Si el arrepentimiento se produce, cuando nada podes hacer para cambiar lo hecho, para mí es pura cobardía. De nada sirve arrepentirse al borde de la muerte. Eso es parte de la filosofía judeo-cristiana que asume que así,arrepintiendose en el lecho de muerte, uno se ayuda a morir en paz.
Muerdo con fuerza el vacio para triturar esa porquería que nos han servido. Por suerte hemos pedio un Malbec que esta delicioso y hace amena la cena.
-Mira- le digo- mi punto sobre eso es que arrepentirse de los errores es un acto de valentía si , uno pasa por el dolor del error y por entender, mínimamente siquiera, a quien o a quienes se afecto con la actitud equivocada.
- Ok, señor Sinclair-me dice con sorna. -Ya me dio su opinion de buen hombre. Ahora déjeme darle la mía.
-¿De buen hombre, también?
Sonríe, con esa risa triste que no muestra los dientes.
 -Ayudarse a morir en paz es una posición frente a la vida. Y yo no solo la respeto sino que la considero propia. Quisiera morir en paz. Pero eso requiere un trabajo profundo , quizás en los últimos años de la vida. Y como nadie sabe cuándo serán sus últimos años, a menos que tenga decidido suicidarse un día determinado, creo que prepararse para morir en paz es hacer ciertos cierres y ajustes de cuentas durante el fin de la madurez. Que es la etapa que nosotros atravesamos ahora.
-Bueno que dos hombres de casi sesenta años se sientan en “el fin de la madurez” parece mas bien un titulo de una propaganda de Viagra.
- Yo pienso que se debe trabajar el dolor y la pena sobre los errores cuando se esta a tiempo de cambiar. De mostrarse a sí mismo y a otros que ese cambio es vida pura.
Pienso en mis hijos y pienso en Mi Dama.
Mañana iremos a La Falda y le entregaremos el informe a Pastore. Un informe sobre políticas de promoción de Pymes en el Gran Buenos Aires.
Pastore quiere invertir en algún emprendimiento en Quilmes o Avellaneda y nuestro informe seguramente lo ayudara.
No es lo que había pensado para mi hace cuarenta años.-
Pero esa es otra historia con el Lobo Alpha


Piensa en una mujer que duda

Piensa en una mujer que duda


Piensa en una mujer a la que ama,
Una mujer que a veces cree que puede quererlo, pero que duda.
Una duda que excede lo que hace interesante a una dama y comienza a transformarse en una pesada insatisfacción por lo que se vive, quizás pensando en lo que merece ser vivido.
Pese a eso la dama dice que no piensa.
Dice que vive.
Pero cuando vive con él piensa, se cuida, se protege, se excede en el celo que cualquier vida merece darse.
La dama duda siempre pensando con el vuelo de una paloma y tanta duda se transforma en una inconsistencia que a él lo lastima
Sabe que esa paloma no será para él.
Ya lo sabe, porque ella no quiere arriesgar más.
Sabe que deberá pensar más seriamente sobre cómo será el calor de las noches cuando los años empiecen a llegar más rápido.
Y ella duda. Si hacen el amor, reconoce que lo hacen con ganas pero les había costado  conectarse
Si se encuentran y disfrutan una noche de jazz, ella sentirá que la paso bien, pero en realidad antes prefirió no haber ido.
Si comparten un vino y luego cenan una pizza contándose historias y recordando cosas vividas ella lo advierte que ese día no terminara con sexo.
Si él  busca otras hembras ella lo advierte que busca otros hombres, como si las advertencias cumpliesen un papel. Y como si él se hubiese planteado esas búsquedas
Y ella duda. Pero dice que vive.
Ella piensa , pero dice que no piensa
Y el se pregunta ¿si realmente quiere a esa mujer o a algo que ella ha representado y de lo que no puede desprenderse?
El piensa en una mujer que duda, pero a la que ama.

Charlas con Lobo Alpha: Dos hombres hablando de amor

Charlas con Lobo Alpha: Dos hombres hablando de amor


El Lobo miraba por la ventana del bar de Acuña de Figueroa, mientras me relataba una historia de amor.
Estábamos hablando de eso. Del sentimiento, de la entrega , del amor.
Charla extraña entre hombres, si las hay. Charlas de mujeres pensaran otros.
Pero con el Lobo nos unen casi cuarenta años de historia, aunque no necesariamente común, ni necesariamente vivida en conjunto.
A veces lo miro y lo veo igual que cuando teníamos veinte años y yo hablaba en las asambleas estudiantiles y obreras y el hablaba en las reuniones, en las charlas cara a cara con esa voluntad infinita por hablar y convencer que todavía sigue teniendo.
 A veces me preocupa su salud, pero pienso que no le voy a decir nada, porque se que no le gusta. Al fin de cuentas no soy doctor, ni tampoco su abuela…
Estábamos hablando del amor. Yo le había contado el que sigo sintiendo por Mi Dama.
Le había contado partes de mi relación con ella. Partes hermosas que venían a mi mente, no con una nostalgia lastimera sino como la luz de los recuerdos bellos. Esos recuerdos que generan un sentimiento que se transforma en calor que recorre el cuerpo y culmina en una sonrisa o una pequeña lágrima.
Miraba al Lobo a los ojos mientras le contaba mis sensaciones y recuerdos. Mientras pensaba en paralelo que solo con el podía hablar esos temas.
Los había hablado en otros casos con mujeres. Con amigas, basándome en la notable capacidad femenina para hablar de los sentimientos, del dolor y de las dudas.
Lo miraba y veía su rostro de interés y comprensión y sentía que era posible efectivamente que dos hombres hablemos de los sentimientos de amor que tenemos por una mujer. Que podamos decir que el riesgo de amar paga todos los precios, porque en el encuentro o en la distancia la hermosa sensación de entrega y el miedo y el peligro de la búsqueda, nos hacen sentir vivos.
Eternamente vivos.
Y entonces el me relata una de sus historias de amor.
Una que había empezado cuando el tenia menos de veinte y quería vivir existencialmente, con el todavía fuerte influjo de los 60 y su marea de amor libre, porro , guitarra y rock.
Esa historia de amor, ese amor por esa mujer se mantuvo por muchos años. Tantos que creo que ahora va a llorar
Y llora, El Lobo llora pero no de pena por algo perdido, sino porque su alma pego un salto de cuarenta años hacia atrás y sintió el joven que era. En ese cuerpo de hombre de casi sesenta, sintió el dolor y la angustia de ese joven de dieciocho.
Y eso es lo que dicen sus lágrimas ahora.
Mientras, los dos tomamos el café que el acompaña con un whisky , y yo con una ginebra.
Se seca las lagrimas y empezamos a hablar de todo lo que significa la entrega, la pasión por poner el cuerpo en lo que se hace.
Pero esa es otra charla con el Lobo Alpha